Ayer Anhelé Un Amor

Ayer anhelé un amor

con condiciones mostré mis deseos

Hoy encontré un amor

sin condiciones entregué mis realidades

Mañana conservaré ese amor

incondicionalmente entregaré mi vida

que compartida quiero sea plena

que compartida quiero sea dicha.

Ayer anhelé un amor

hoy se presenta flagrante

ante unas ansias desbordantes

por amar y ser amada

Incondicionalmente entregaré mi alma

bastante tiempo solitaria

ante un mundo harto de habitantes

pero sin señales de un alma semejante.

Atrás quedó esa soledad devastadora

alma solitaria

alma agobiada

pidiendo a gritos un acompañante

que hiciera historia en mi vida.

Ayer anhelé un amor

hoy realidad es

y aunque me vuelve la vida de revés

por tantas diferencias resonantes

lo amo y lo atesoraré

porque regocija la historia de mi vida…

Incoherencias Entre Dos

Diferencias en vano se distinguen entre dos

dos seres que empiezan a entrelazar su vida

sin definir lo que sienten entre apresurados sentimientos

sentimientos que denotan más dudas que comprensión

pero a gritos insinúan que nazca el amor, obligando a la pasión

por olvidar a un ser que lastimó… más allá de ayer

y que hoy rompe en silencio un paradigma de dolor

que envuelve en torbellinos cuerpos hambrientos de cariño

de dulces mimos que intentan revivir

el alma, el espíritu, la ilusión.

Diferencias claras surgen entre dos,

¿por qué tanta duda y apatía?

si lo que buscan es remendar las heridas

que en común tienen sembradas en su corazón

pero el tiempo pasa, y las diferencias escasas

toman vuelo al olvido

quedando una afinidad clara que les estremece la piel

definiendo sus sentidos entre acertados sentimientos

Nació el amor, surge la pasión…

Misteriosa Oscuridad

Una noche lúgubre

para explorar el misterio del rumor nocturno

Varios aullidos emergen, produciendo acelerar los latidos

de un cuerpo casi inerte, envuelto en escalofríos.

Una luna casi oculta, tras neblinas parlantes

que susurran al compás del viento: – eres mío, eres mío…

Se sumerge ese cuerpo en aquella oscuridad perturbante

Su piel aún no se repone de los espasmos producidos

por aquellas voces, por aquellos zumbidos

Pero decide seguir adelante y retar el desafío

de penetrar en la oscuridad,

que promete terror

 que promete delirio.

Un murmullo en su oído le hace detener,

voltea, no hay nada que ver

solo árboles y camino,

una carretera distante, ya perdida en la oscuridad,

un caminar incesante por llegar a la luz,

una ciudad lejana que promete ayuda;

y él, sin combustible, sin batería,

una jugarreta amarga de la vida.

De repente alguien se aproxima

¿para bien o para mal?

sin saber que expresión tomar: terror o alegría…

– ¿Oiga a dónde va? ¿Conoce este lugar?

Pero él casi enmudecido, titubea al contestar

– Necesito ayuda, ¿Ud. Podrá…?

Pero esa figura que no lograba divisar, rompió en risa

retumbando el lugar,

abofeteándolo sin cesar,

cayendo en cuclillas

Y ocultando sus oídos, para calmar aquel sonido brutal

rompió a llorar, a lamentar

implorando con los ojos cerrados

aquella risa ignorar.

Hasta que el silencio invadió nuevamente alrededor

Abrió los ojos y vio una luz

corrió hasta ella

hasta alcanzar la claridad,

ya sin aliento, ya sin hablar

se detuvo jadeante, con un latir retumbante

exclamando al voltear:

-¡¿Es tu venganza oscuridad, por burlar tus sigilos?!

Crónicas De Una Loca Cordura: La Montaña

Y un día descubrí que no podía volar…

Corrí a la montaña para el infinito observar

Cansancio al escalar, sentí hasta los huesos

pero el abismo me exaltó.

Asombro en mi rostro, furor en mi corazón

El palpitar me envuelve en un torbellino

La brisa juguetea con mi cuerpo haciéndolo vacilar

Me roza tan fuerte, que empiezo a notar su ansiosa pretensión,

de que vaya más allá

Más allá, llegaré?

Más allá, lo lograré?

– Y cómo?, si no puedes volar!

me lo dijo una voz tan lejana y fugaz

que apenas si alcancé a escuchar.

Y un ave se precipitó hacia mí

haciéndome retroceder

Haciéndome entender

que la brisa se burla de mí

que juega con mi integridad.

Mis caprichos torturan mi sobriedad

Designios reprimen mi osadía,

osadía de querer ser inmortal…

Crónicas De Una Loca Cordura: El Mar

Pasó por mi cuerpo como una brisa fugaz, y volteé a ver su luz que achicó mis ojos,

me halaba el cabello el viento, intimidando mi mirada haciéndola entrecerrar… otra vez y otra vez.

Sonreí al estremecerse mi cuerpo, porque ese escalofrió rememoró mi infancia, allí sentada en la arena viendo llegar el amanecer, oliendo la sal tan fuerte y sutil a la vez, mezclada con la brisa.

Un sonido al fondo, en el mar se divisa una barca que irrumpe el hablar de las olas… me hablaban, me decían frases indescifrables, se oían como estrepitosos soplidos, pero sutiles a mi alma, dóciles a mi espíritu.

El mar profundo me llama, a compartir su lúgubre secreto, hermoso, pero misterioso, digno de exploración.

Concédeme tus intimidades, que desconocidas son para mí, embelesas mis sentidos, provocando una extraña hipnosis, que me invita a sumergirme, más y más…

Y continúa mi expedición sumisa ante tu majestuosidad, hasta que interrumpida se ve mi osadía, mordiendo mis pies un pececillo me despertaba…

Crónicas De Una Loca Cordura: El Desierto

Ayer pasé un rato por aquel camino estrecho, quería llegar al mar. Caminé, caminé sin querer retornar.

Vi personas cansadas, en su rostro notaba una melancolía infinita, la quise borrar.

Dude un rato en avanzar, quería a la playa llegar, pero desiertos sofocantes se abrían el paso, el camino ya no era estrecho era un campo arenoso, vestido de dunas y estridentes vientos… – tapa mis ojos, la arena los estropea, estropea mi visión, quiero ver el mar.

Acógeme en tus alas, llévame a la orilla, luz que brilla en mis pupilas me hace alucinar, tú gaviota, al parecer no eres más.

Desaparece así, en un destello vibrante, el sol delira mis sentidos, vivaz mi agonía de llegar más allá…

Siento el veneno que corroe mi mente, y divaga en pensamientos absurdos de oscuridad y decadencia.

Veneno que surge del pasado, un cliché de excusas para justificar el dolor… el pasado, ¿por qué el pasado? si el presente está marcando mi tiempo, si el presente dicta mi futuro, – ¡pésimo pesimismo!

La risa burla mis afirmaciones, alrededor todo se desvanece y me encuentro inmóvil, estática ante un asombro insulso, frívolo, pues estaba frente a la estufa, esperando una cena que nunca comenzaba a preparar, una cacerola vacía, esperando cocinar algo que debía sacar del refrigerador, hace ya mucho rato, hace ya varias horas…

No es la primera vez, será que estoy enloqueciendo, creo que sucedió ayer, y anteayer,  y el lunes, y creo, creo que el domingo todo el día… yo sé que ese día corría sin llegar a ningún lugar, creo que le conté a un amigo, y éste me sugirió visitar al médico… – ¡vete a descansar, la rutina te va a matar!… sarcástico consejo, ya no tiene lugar, no hacen falta los reparos, porque estoy muerta ya…

Un Año Más y… La Vida Se Nos Va!

Despierto y siento sed de existir

sed de seguir soñando sin sucumbir en la realidad.

Un año más se cumple hoy

desde que salí a la luz, desde que me asomé al sol.

Reflexiones de vivencias

con carencias y abundancias

pero siempre en grandeza, con la esperanza a cuestas,

recorriendo el destino que nos traza la vida

con el corazón en la mano,

aclarando los pensamientos

para atinar con cordura

ante la gente que abruma, ante los ojos que miran.

Amores van, amores vienen, amores vendrán,

de los que ofrecen una mano,

de los que ofrecen amistad,

de los que ofrecen amor puro,

de los que ofrecen engaño…

Pero estarán,

permanecerán ahí, para dar sentido a la vida

porque la vida es así, entre buenos y malos

el destino es así, así pasará cada año.

Ventanas y puertas que se abren, hacia lo incierto

hacia lo benévolo o lo insensato

pero se vive y se siente

aunque llore o ría,

aunque muera o viva,

las experiencias alimentan

sosegando la inmadurez que adolece en un pasado

porque maduran los días, porque maduran los años.

Y aunque duela verla pasar, atraparla no se podrá

hay un futuro que enfrentar, no habrá vuelta atrás.

Para mí, un año más y… la vida se nos va!

Para Aquellos Días

Una sonrisa bastará

para aquellos días innombrables

para aquellos días insensatos

en que confundes lo nefasto con el destino de tu vida.

Para aquellos días,

un café y un abrazo

un suspiro fugaz mientras escuchas una melodía,

piensa con la mente sosegada,

evita el remordimiento, que luego se asomará

porque mañana reirás al recordar aquellos días

en que la melancolía se apodera de tu alma

envolviendo lo dulce en un amargo momento.

Cuenta los amaneceres,

cuenta los atardeceres,

que disfrutas cada día.

Son mayores, claro está

el número de recompensas, de gratitud y bondad

que te regala la vida.

Para aquellos días

ríete por adelantado

tomate una fotografía

renueva un espacio olvidado

canta al corazón alegría,

porque para aquellos días

existe un sinfín de medicinas.

Voluntad

¿Y en qué quedaron las excusas?

revelaron su falacia

escondidas tras las sombras

evadiéndose a sí mismas

para dar otro paso, a la realidad

enmarcada en la obra que dará prosperidad.

Anda, tu espíritu lo pide a gritos

un soplo de aliento hacia el encuentro

de lo soñado, de lo anhelado.

Misterioso motivo

que te empeñas en empujar

las ganas de probar el victorioso logro.

Así se siente el que escala

un nuevo peldaño en su vida,

mil preguntas determina

con la excusa que nunca falta

y se anima a responderlas con aliento y con firmeza

para romper la barrera de los prejuicios que le atan.

Así se siente el que sueña

una nueva vida en su historia,

mil respuestas cuestiona

pero asimilando los errores, sin evadir las derrotas,

y se anima a afirmarlas con voluntad y con fuerza

para construir los caminos de los logros que le esperan.

Nefasto Final

Desperté envuelto en un torbellino de incertidumbre,

sin saber lo que había sucedido,

sentí un nudo en la garganta pensando que estuve al borde del peligro,

la conciencia se apodera de un razonamiento sensato que ayer fue desplazado por la inmadurez.

¿Qué pretendo vivir, qué es lo que quiero ser?

La vida pasa muy breve por mi mente y tratando de evadir esos pensamientos negativos,

a sacudidas me levanto,

tomo un cigarrillo, no tengo como encenderlo,

desisto de la idea y lanzándolo al piso con enojo, siento remordimiento.

Veloz me visto, tomo las llaves y sin más que esperar decido escapar,

caminando, ¿a dónde?, no se, sin rumbo a parar,

no me detengo.

Gente viene y gente va, siento una vaga vergüenza al creer que ellos conocen mi deambula vida.

Quiero ser indiferente y sigo encaminado a lo incierto.

¿Será que el mundo te envuelve a ser un patrón de lo fácil, de lo  pésimo?

Ayer me sentía un libertino todopoderoso, afortunado, desenfrenado,

hoy me siento un harapo, un trasto, aborrecido y olvidado,

vacío y hambriento sin tener con quien compartir mi nefasta vida.

De repente, sin tiempo para retroceder, velado entre pensamientos y reproches,

algo me ha impactado, he caído al suelo.

Siento un gran dolor, mis brazos, mi cuerpo, mi cabeza, entumecido por completo.

Apenas puedo ver, algunas personas se acercan.

Una mancha a mí alrededor me aterra, me sofoca,

hasta que logro tocarla, es sangre…

Sangre brota de mi boca, sangre brota de mi cabeza.

He sido arrollado, siento que la vida se me acorta cada minuto,

cada segundo, mi respiración se hace cada vez más pesada y fatigada.

Frágil y lejana mi visión se transporta hasta quedar a oscuras,

un sonido vago y ensordecedor me aturde,

apenas oigo decir a mi alrededor: – éste hombre está muriendo…

Aun fluye por mis venas la embriaguez y los excesos de anoche.